UNA MADRE O UN PADRE NOS CUENTA SU EXPERIENCIA AL FINAL DE TEMPORADA
Todo lo que empieza, tiene su fin. Es ley de vida. El árbitro ha pitado el final del partido, y nuestro 5A Benjamín ha acabado la liga. Como un torrente, afloran los buenos recuerdos. También surge el sentimiento de tristeza: no continúa el equipo al completo la próxima temporada. Pero a mí me agrada esta tristeza. Es dulce. Es de las que confirma, que el tiempo vivido ha merecido la pena.
Es el momento de revivir lo que han disfrutado. Seguro que os han venido muchas situaciones a la mente. Esos nervios en casa antes de los partidos; la pasajera decepción que traen las derrotas; la cara de media sonrisa agotada, consecuencia de las victorias, siempre asociada al deber cumplido. Pero yo me quedo con una, con el grado de compromiso que han adquirido. Cuando hablan del equipo, lo hacen con pasión. Es como si pertenecieran a una extraña religión: creyentes al máximo en sus compañeros y en sí mismos. Y es que los niños lo magnifican todo. Por eso, cuando la vibración es buena, se extiende, y acapara a todo lo que les rodea.
Con total seguridad, ellos no lo han vivido así. Simplemente, lo han pasado bien. Lo anterior es cosa de madres y padres, que nos alegramos de lo bueno que les pasa, y también es consecuencia de la buena energía que nos han transmitido. No obstante, creo que pasará, que dentro de unos años, recordarán el 5A Benjamín como una experiencia bonita: esa temporada en la que un grupo de amigos daban lo máximo en los partidos, sin importar la victoria o la derrota.
La vida da muchas vueltas y no sabemos qué ocurrirá en el futuro, pero permitidme que imagine, que dentro de dos temporadas, vuelven a competir juntos.
Con este equipo, las segundas partes siempre fueron más buenas.
FDO: UNA MADRE O UN PADRE EL 5 A BENJAMÍN www.cdguadalmar.com






